Hoy, la búsqueda de la satisfacción del consumidor implica buscar la satisfacción del empleado. Aquella no puede alcanzarse si ésta no se materializa antes. Por ello, en la base del planteo que recomienda calificar a los empleados como "clientes internos" se halla el reconocimiento de esa relación.
El inconveniente no tiene que ver con el modo como clasifiquemos a los empleados. Esuna problemática de fondo y no de forma. Dadas las características que la realidad presenta, es muy necesario que aquellos que dirigen las organizaciones cambien su postura con respecto a los empleados.
Cada vez, los mercados se tornan más competitivos y la necesidad de "realizar bien las cosas", de pasar de la palabra a la acción, al interior de las empresas, es hoy, perentoria.
Dado que son los asalariados quienes se encargan de poner en marcha a la empresa es indispensable que piensen constantemente en mejorar la calidad de su trabajo. No obstante ello, tal meta representará una ilusión si no hay satisfacción laboral. En consecuencia, los responsables de la Gestión de Personal tienen que delinear e implementar los procesos técnicos que favorezcan el avance y la satisfacción del trabajador; lo que redundará en la satisfacción del usuario.
La competencia es muy fuerte y la contienda por posicionarse en el mercado exige la búsqueda de nuevas formas de satisfacer al consumidor. Este representa un marco en donde el cambio, fomentado por el progreso de la tecnología, es precipitado. Frente a dicha circunstancia, las empresas tienen que aprovechar todas las fortalezas con las que disponen. Especialmente, las que se hallan vinculadas con el factor humano.
La Gestión de Personal, tal como lo definen los cursos de cursos de empresa, debe significar el delineamiento de estrategias encauzadas a incrementar y aprovechar el potencial de los empleados. En estos recae el conocimiento, la preparación y el don de realizar que las cosas se modifiquen de forma positiva; pero, siempre que se obtengan altos niveles de satisfacción laboral. De otra manera, el trabajador irá a destinar, mucho su tiempo, a criticar de forma destructiva a la compañía y a buscar mejores horizontes.